El magnate inmobiliario y estrella de televisión, Donald
Trump, declaró su negocio de casinos en bancarrota, con
el fin de reestructurar una deuda que asciende a 1.800 millones
de dólares.
El grupo Trump Hotels & Casino Resorts se acogerá
al capítulo 11 de la ley de protección de quiebras
para aplicar un plan de reestructuración en el marco
del cual Donald Trump perdería su participación
mayoritaria en la compañía y cuyo objetivo es
reducir la deuda del grupo y sus intereses.
Una división del banco Credit Suisse First Boston, DLJ
Merchant Banking Partners, invertirá con Trump un total
de 400 millones de dólares para reducir su deuda de 1.800
millones de dólares y reducir a la mitad el pago de intereses.
En el marco de este plan, la participación de Donald
Trump, el presidente, director ejecutivo y accionista mayoritario,
se reducirá del 56 al 25%, mientras que Credit Suisse
pasará a controlar más de dos tercios de la compañía.
Trump seguirá siendo presidente del grupo, pero abandonará
sus funciones ejecutivas.
Trump aportará personalmente 70,9 millones de dólares,
de los cuales 55 millones serán a modo de inversión
junto al Credit Suisse y 15,9 millones serán en forma
de pagarés de su empresa Trump Casino Holdings. Trump
renunciará asimismo a los derechos de marca de su nombre
en relación con las operaciones del casino.
Sobre el impacto que la bancarrota tendrá sobre su fortuna,
el magnate señaló que los casinos representan
menos del dos por ciento de la misma pero son importantes porque
los tiene desde hace mucho tiempo y es por lo que quiere fortalecerlos.
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